La
conservación de las aves migratorias requiere un buen conocimiento
de los lugares en los que se reproducen y pasan la temporada invernal,
así como los lugares que utilizan para hacer sus escalas durante
la migración. Tradicionalmente, los biólogos han utilizado
anillos enumerados para relacionar los hábitats temporales, pero
el uso de los anillos proporciona muy poca información sobre las
especies que no son de caza. Recientemente, ha aumentado la preocupación
sobre los efectos de los cambios locales, regionales y mundiales en el
hábitat de muchas especies migratorias. Entre ellas se incluyen
a más de
30 especies de aves playeras que se reproducen en Norteamérica
pero que pasan la temporada invernal en Centro América o Sudamérica.
Los biólogos de varios países están trabajando juntos
para identificar las prioridades y para enfocar sus esfuerzos hacia la
conservación de las aves playeras migratorias. Actualmente disponemos
de una técnica nueva denominada
análisis de isótopos estables que puede ser de gran
utilidad para estos estudios.
Al conocer los beneficios potenciales del uso de los
isótopos en el estudio de las aves migratorias, los científicos
del
U.S. Geological Survey (USGS), Adrian Farmer, Gary Landis, y Robert Rye,
iniciaron un nuevo estudio que sirva para evaluar el uso de isótopos
estables como marcadores que vincule los hábitats temporales de
las aves migratorias. Los isótopos estables de varios elementos
químicos se encuentran de forma natural en todos los ecosistemas,
y son asimilados en cada nivel de la cadena alimenticia. Cuando una ave
ingiere agua y alimento, su cuerpo adquiere las características
químicas del área geográfica en donde vive. Los científicos
están investigando la posibilidad de utilizar el análisis
isotópico de los tejidos de las aves (por ejemplo, su plumaje)
como marcador para determinar la ubicación de sus hábitats.
Con este análisis esperan obtener una información mas completa
sobre los patrones de migración de las aves.
Las migraciones atraviesan muchos países a lo largo de todo el hemisferio americano, por lo tanto para llevar a cabo este estudio hay que establecer una colaboración internacional que incluya a Sudamérica. Además, para llevar a cabo los objetivos del estudio, el éxito del trabajo en Sudamérica es muy importante. Por esta razón, en enero del 2001 los responsables del proyecto del USGS viajaron a Argentina para conocer a científicos de ese país, para colectar datos preliminares y establecer las colaboraciones necesarias para llevar a cabo el estudio. En Argentina, los investigadores visitaron una amplia variedad de humedales y hablaron con científicos argentinos sobre el diseño del estudio. Como resultado del viaje, la Universidad Nacional de Córdoba ha establecido un programa de maestría que documentará las proporciones isotópicas en el norte de Argentina y además, la Universidad Nacional de La Pampa ha propuesto otro estudio adicional en el sur.
El estudio requiere también que se recojan y analicen las plumas de vuelo de las aves en los lugares en los que estas se reproducen. Los colaboradores de Rusia y Alaska recogieron plumas de Calidris melanotos (ver el apartado de noticias) en el verano del año 2001 de una amplia extensión de lugares nidales en Alaska y en la península Taimyr de Rusia. Los científicos de Suecia y Holanda recogieron plumas del Ártico de Canadá que también serán analizadas.